Es un espacio para compartir mi visión de la Felicidad y sus vínculos con todos los aspectos de la vida, el hogar, el amor, los afectos, el trabajo, la sociedad, la política, la educación, la economía, la ciencia, la empresa y más.
La Felicidad es una tarea individual y colectiva, requiere un esfuerzo constante de todos nosotros, se relaciona e influye en todo, es un elemento vital para tener un mundo mejor.

domingo, 28 de febrero de 2021

El deleite de lo bien hecho


 Seguimos disfrutando el fin de semana. Ahora mismo, luego de una jornada de caminatas por la playa y tareas en el jardín, estamos tomando unos mates. Observando la tarea realizada y sintiendo la satisfacción, el deleite de lo bien hecho. Sentir que estamos haciendo más confortable nuestro jardín y nuestro hogar. Y creando siempre alguna sorpresa para compartir con la familia y los amigos cuando el buen tiempo lo permita. Es algo reconfortante, algo que nos motiva y estimula a continuar el esfuerzo. Por otra parte, a nosotros mismos nos hace bien, hacemos ejercicio, mejoramos nuestro hábitat y es lo que nos gusta.

En éstos tiempos de pandemia, todos nos hemos confinado en nuestras casas. Y esa mayor estancia en nuestros hogares, puso en evidencia una serie de carencias básicas. Cosas que anteriormente y ante nuestras constantes ocupaciones externas, no habíamos notado, o no considerábamos importantes. Y entre otras cosas, al quedarnos en casa, salieron a la luz una serie de cosas a mejorar para hacer nuestros hogares más confortables. Por otra parte, también hemos descubierto la importancia de la cocina y del cocinar. La alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza que genera compartir tareas domésticas. 

Y esos afectos y emociones positivas, creadas a partir del compartir actividades en casa, destacan y resaltan como elementos beneficiosos para el ambiente familiar. Son sensaciones y sentimientos que actúan como antídotos contra otros problemas generados por ese mismo confinamiento. Cuando somos capaces de crear ese clima positivo, sentimos la satisfacción y el deleite de lo bien hecho. Sentimos que de alguna forma, hemos superado gran parte de los problemas generados por la pandemia. De todos modos, no debemos cantar victoria, aún queda un trecho para llegar a la orilla. Tenemos que seguir remando un poco más. 

Y ahí voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, sin claudicar en mi esfuerzo por llegar a buen puerto. Compartiendo ese mismo esfuerzo con mi esposa, con la familia y los amigos que siempre están cerca. Sin quejas ni protestas, son tiempos para darlo todo sin mas, por nosotros y por quienes nos rodean. Los tiempos de reclamar responsabilidades ya vendrán y deberemos tener memoria, ser justos y duros con quienes corresponda.

A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!!! Les deseo una buena tarde!!!!!

Un abrazo!!!!!

sábado, 27 de febrero de 2021

Ser feliz exige esfuerzo


 Después de casi tres meses de lluvia y frío, un fin de semana soleado es un regalo soñado. Resulta motivador y estimulante. Nos pone las pilas y salimos desesperadamente a disfrutar la jornada. Y quedamos exhaustos, ser feliz exige esfuerzo. Vivir, levantarse cada día a recomenzar el camino, es una tarea que requiere fuerza, ganas y actitud positiva de forma constante. Personalmente, no conozco otra forma de hacerlo. Todo lo que hago, tiene un claro objetivo, disfrutar cada momento de mi existencia junto a la mujer que amo. 

Se trata de hacer las tareas y actividades cotidianas que son imprescindibles para el diario vivir, con ese objetivo siempre en mente. Así, cada cosa que hacemos, es una forma de expresar nuestra alegría, ilusión, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza. En definitiva, todo eso, forma parte de esas sensaciones y sentimientos que todo pretendemos experimentar. Y que muchos piensan que surge de forma espontánea. Pero como todo en la vida, ser feliz exige esfuerzo y dedicación. Es necesario darlo todo, esmerarse y ser cuidadosos en los procedimientos.

Es algo muy delicado, estamos tratando con elementos cuya vida es efímera. Son cosas tan frágiles y sutiles, que pueden extinguirse sin una explicación. Los afectos y emociones positivas, afloran desde lo más profundo de nuestro ser y deben ser aprovechados en el mismo momento que se hacen presentes. Y valorar cuando alguien comparte esas sensaciones y sentimientos con nosotros. Corresponder y ser correspondidos, es algo maravilloso y a su vez mantiene en funcionamiento el mecanismo generador de algarabía, ilusión y esperanza.

Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, compartiendo todos esos sentimientos con quienes me rodean. Dejando caer a los cuatro vientos, éste pregón cotidiano.

A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!! Les deseo una buena noche!!!!!!

Un abrazo!!!!!!

viernes, 26 de febrero de 2021

El esfuerzo de ir contracorriente


 En ese caudaloso río, por donde transcurre la vida, unas veces vamos a merced de la corriente, otras encallamos. La gran mayoría se deja llevar, puede resultar cómodo, pero tiene sus riesgos. Una minoría, hacemos el esfuerzo de ir contracorriente. Algo que también tiene sus riesgos, pero son riesgos que nosotros decidimos asumir y por los cuales nos hacemos cargo. Son esas aventuras personales, en las que muchas veces terminamos embarcando a nuestro círculo cercano. Y ahí, radican las principales preocupaciones y desvelos de quienes emprendemos cualquier actividad que implique riesgos.

Cualquier opción es válida, todo es en función de la manera en que cada persona entiende la vida. Lo importante es que esa forma de hacerlo, nos resulte satisfactoria y fructífera. Que se pueda aportar algo al conjunto de navegantes que nos encontramos en el trayecto. Si es así, si somos capaces de generar alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza en esa situación que elegimos, pues adelante. El tema es, que en realidad, bajo esa superficie de satisfacción, subyace una sensación de incertidumbre y miedo a asumir riesgos que nos saquen de esa aparente zona de confort.

Luego, quienes estamos en la línea de hacer las cosas de un modo diferente, quienes no somos afectos a ir en la misma dirección que la mayoría. Los que estamos dispuestos a hacer el esfuerzo de ir contracorriente y asumimos los riesgos, los deberes y obligaciones que ello implica. Nos alimentamos de los afectos y emociones positivas que somos capaces de hacer aflorar desde lo más profundo de nuestro ser. Con esas sensaciones y sentimientos a flor de piel, salimos al mundo con nuestros propios objetivos, buscando aquello en lo que creemos, compartiendo los logros y sufriendo los fracasos en silencio.

Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, compartiendo las experiencias, los afectos y emociones positivas que genero. Así, siembro todo eso y de vez en cuando también cosecho buenos frutos, que agradezco y también comparto.

A disfrutar el día!!!! A cuidarse mucho!!!!! Les deseo una buena noche!!!!!

Un abrazo!!!!!


jueves, 25 de febrero de 2021

Un baño de humildad


 Y de aquellas tormentas de anécdotas, que nos ponen eufóricos. Viene el momento de calma, donde se decantan los recuerdos y nos ponemos selectivos. Aparecen detalles que nos traen congoja o vergüenza. Tomar conciencia y asumirlas, es un baño de humildad. Es que todos cometimos y seguimos cometiendo errores. Es parte del diario vivir, resulta muy difícil no equivocarse o ser injusto. Por activa o por pasiva, todos pecamos de alguna manera. Y tiene que ver con nuestra condición, somos humanos, tenemos muchas limitaciones, entre otras, asumir roles que no nos corresponden.

La empatía no es una cualidad humana muy común, resulta difícil ponerse constantemente en la posición del otro. Más allá de que lo intentamos, haciendo un gran esfuerzo, es algo que a todos nos cuesta mucho y simplemente es algo natural. Nosotros siempre seremos nuestra primera prioridad, es la supervivencia, es lo que nos dictan los genes. Asegurarnos la continuidad en todos los ámbitos, nos conduce a caer en esos baches excesivamente egoístas y altaneros. Por ello, tomar conciencia y asumirlo, es un baño de humildad necesario.

Y ese proceso personal, íntimo, de hacer memoria, de reflexionar cada tanto sobre lo que hemos hecho, es una buena cosa. Nos pone en nuestro lugar, nos conduce a pedir disculpas si cabe y nos pone en la senda de generar alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza. Elementos básicos para cualquier cosa que encaremos en nuestra vida. Desde ponernos en el lugar de otra persona, hasta emprender cualquier tarea por titánica que sea. Aprender a hacer aflorar y expresar todos esos afectos y emociones positivas, es algo que mejora y enaltece nuestra condición humana. Y no necesitamos nada más para sentirnos bien, para estar satisfechos de nuestra existencia. 

Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, compartiendo mis miedos, errores y fantasías a medida que van surgiendo. Dejándolas caer a los cuatro vientos, sin mas pretensión de que se extienda éste pregón cotidiano con el que deliberadamente repito conceptos. Es que en general, somos algo débiles a la hora de recordar algunas cosas, un poco por comodidad y otro poco por no complicarnos la vida. En fin.

A disfrutar el día!!!!!! A seguir cuidándose!!!!! Les deseo una buena noche!!!!!

Un abrazo!!!!!!


miércoles, 24 de febrero de 2021

Testimonio de vida


 Apenas comienzo a evocar recuerdos. Una tormenta de anécdotas se desata e mi mente. Un tsunami de historias propias y ajenas, que atesoramos en la memoria. Marcas indelebles, que nos definen como personas. Compartirlas es testimonio de vida. Y una forma de perpetuar los recuerdos, las pequeñas historias que son parte fundamental de las personas y las familias. Por mi parte, ya comencé a dejar constancia de algunos sucesos. Y ahora mismo, surgen varios casos. Uno, es especialmente personal, tiene que ver con mi concepción. 

A finales de 1957, mis padres contrajeron matrimonio. Unas semanas antes, por aquel entonces mi padre trabajaba en la planta de producción de Laboratorios del Norte en Montevideo. Formaba parte del equipo dirigido por el Dr. Raimundo Leániz, quien era el técnico encargado de la planta. Desavenencias entre él y quien manejaba la empresa, el Sr. Delfante, llevaron a que el Dr. Leániz y parte de su equipo, fuesen despedidos. Entre ellos, mi papá, que en pocos días contraería matrimonio con mi mamá. Pero igual, la alegría, ilusión, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza, seguían muy firmes.

Tal situación, generó cierto grado de incertidumbre, que casi enseguida quedó resuelta. En el mismo instante que se enteró de su despido, casi en el mismo momento, el Dr. Leániz le propuso que fuera a trabajar con él. En ese mismo tiempo, él y un grupo de 4 socios más, estaban fundando una nueva empresa en el área de fabricación y venta de productos veterinarios. Así, mi papá y mi mamá, fueron los primeros empleados de Laboratorios Santa Elena. La propuesta, además de proponerle a mi padre que fuera el capataz general de la planta de producción, le ofrecieron vivir en una casa dentro del mismo predio. 

Todo ello, llevó a lo que comentaba al principio, mis padres pasaron los primeros meses de su matrimonio, viviendo en esa casa en el laboratorio. Unos meses después, mis padres ya consolidados en aquella vida, con la empresa en pleno funcionamiento y con una nómina de empleados más amplia. Descubren que un servidor venía en camino. Y a partir de ese momento, mi mamá dejo de trabajar y alquilaron una casa independiente muy cerca del trabajo. Eran tiempos en donde el barrio de Colón aún seguía siendo zona de granjas, aunque ya iban desapareciendo para dar lugar a nuevas casas y edificaciones. 

Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, dando éste testimonio de vida, la mía en particular. Poco tiempo después, en las noticias apareció el anuncio de que los ingleses habían llevado a término el primer bebe de probeta. Aunque lo cierto es, que yo soy el primero de laboratorio.

A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!!! Les deseo una buena tarde!!!!!

Un abrazo!!!!!!

martes, 23 de febrero de 2021

Renovarse y hacer historia


 De esa estrella fulgurante, extraemos la energía vital. Base de la tenaz transmutación personal que realizamos a lo largo del trayecto. Somos un proceso, cambiamos constantemente. Aunque no lo parece, cada día es renovarse y hacer historia. Esa estrella, que algunas veces no vemos, pero sentimos su presencia. Captamos sus partículas, que impactan sobre nuestro cuerpo, entre miles de otras que nos llegan desde los confines del universo. Fragmentos de materia, que navegan por el espacio, en un periplo caótico e incierto de transformación, hasta llegar a nosotros y estimular nuestros propios cambios.

Esas partículas cósmicas, que en su aparente insignificancia, nos cuentan historias que de momento no somos capaces de interpretar en toda su dimensión. Una azarosa sucesión de eventos, que marcaron el origen de todo lo que nos rodea y que luego significó nuestra irrupción en la escena. Un escenario que fue evolucionando y en ese proceso, fuimos adquiriendo experiencia que se transformó en conocimiento. De esa aparente comprensión de algunos sucesos, inferimos que nuestro destino sería ser los amos de todo, los verdaderos protagonistas. Y en ese momento, perdimos el rumbo,  nos dejamos llevar por la vanidad y dejamos de sentirnos parte de algo mucho mayor.

Renovarse y hacer historia, es recuperar aquello perdido, permitirnos ser más sensibles, humildes y desinteresados. Orientando nuestro viaje hacia otros destinos. Ser más cuidadosos con quienes nos rodean y con todo ese entorno natural que nos acoge tan amablemente. Y en ese ámbito, desarrollarnos y crecer desde lo básico. Aprendiendo los elementos esenciales, que nos conducen a sostenernos con alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.

En ese sano proceso de renovación, vamos tejiendo esa red de puntos notables en nuestra vida. Hechos que marcan momentos especiales y que quedan grabados al dejar esa crisálida en el lugar. Desde esa base, reiniciamos cada jornada un nuevo proceso de cambio. Volvemos a escribir nuestra historia, en la cual, cada uno de esos pasos es una nueva página que se agrega. Y todo ello, es factible en la medida que nos permitimos soñar y dejar aflorar afectos y emociones positivas. De forma que surja nuestro ser sensible y honesto, por sobre la vanidad y altanería del aspirante a estrella rutilante.

Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, dejando salir y compartiendo mi mayor tesoro, las sensaciones y sentimientos positivos que soy capaz de hacer aflorar. Así, dejo caer a los cuatro vientos, éste pregón cotidiano para quienes les pueda interesar.

A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!! Les deseo una buena tarde!!!!!!

Un abrazo!!!!!

lunes, 22 de febrero de 2021

Determinando nuestra vida


 Así vamos escribiendo nuestra historia. Con la suma de pequeños episodios, recuerdos entrañables y la práctica cotidiana. Con sus momentos, escenarios y coincidencias inexplicables, que a lo largo del tiempo, van determinando nuestra vida. Hoy en particular, es una fecha de esas, mi padre cumpliría noventa y un años. Y de ese veintidós de febrero de mil novecientos treinta, comenzaron a escribirse esas historias que de algún modo desembocaron en Uruguay. Momento desde el cual, se abre una nueva página, con más episodios y de donde comienza a tejerse mi historia. 

Eso, será otro capítulo, ahora estamos en la década del treinta del siglo pasado. Plena crisis del 29, que desencadenaron una serie de movimientos políticos a nivel mundial. En España especialmente con la primera y segunda república, desemboca en una guerra civil. Un fratricidio que aún hoy sigue movilizando a mucha gente. Las víctimas de uno y otro lado, aún continuan en la memoria de mucha gente. Dos décadas complicadas, donde aquel niño pasó su infancia y su juventud. Siempre marcado por esos acontecimientos y luego en el 40 por el fallecimiento de su papá y la segunda guerra mundial. Años duros sin lugar a dudas. Pero de todos modos, igual había lugar para disfrutar y generar alegría, ilusión, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.

Qué otra cosa podía ser, había que hacer de tripas corazón, esos afectos y emociones positivas ayudaban a sostener el ánimo y las ganas de seguir adelante. Los racionamientos, la escasez de alimentos esenciales, la merma de la pesca, que en un pueblo de pescadores, significaba ya de por sí un gran problema. En estas situaciones, los niños siempre han sabido crear sus espacios de disfrute y algarabía. En aquellos tiempos, uno de esos momentos, coincidía con excursiones a las huertas vecinas. Donde en las épocas de fruta, se atiborraban de peras, manzanas o lo que fuera. También tenía sus riesgos, los propietarios de esos huertos, no eran muy tolerantes, entre otras cosas por esos mismos tiempos de escasez.

Y los años iban pasando, la guerra fratricida se prolongaba y a sus once años, fallece su papá. Luego sus dos hermanos mayores en el naufragio de uno de los barcos familiares. Él, siendo el mayor de los varones y en vista de la situación, a los doce años se fue para Cadiz, encomendado a la fonda "La Cepa Gallega", cuyos dueños eran conocidos. Allí se alojo y esa misma gente le consiguió para embarcar en un pesquero como marinero de cubierta. Ya embarcado, ese niño de doce años, era el mejor marinero de cubierta que tenía el patrón. Al que le pagaba 25 pesetas y mi padre, tenía claro que necesitaba gana más dinero para enviarle a su madre.

Ahí, comenzó toda una aventura. Descubrió que si trabajaba como foguista, podía ganar el doble, por lo cual, se puso manos a la obra para aprender ese oficio. Lo cual consiguió gracias a Severiano, uno de los foguistas del barco, quien le enseño todo respecto al manejo de la caldera y los comandos de maniobra. Eso llevó a que en su momento, ese niño de doce años, le planteara al patrón de pesca que se iba a trabajar a la máquina. Allí ganaría el doble, pero no fue sencillo, pasó muchas penurias a raíz de la guerra desatada entre el patrón de pesca y el de máquinas por su concurso. Finalmente y después de varias anécdotas en su mayoría desagradables, aunque la definitiva fue algo jocosa. 

Eran barcos a vapor, su generador requería estar constantemente paleando carbón y controlando los distintos elementos de seguridad. Un lugar donde hacía mucho calor y la ventilación era escasa. Como parte de la guerra entre patrones, el sobrino del patrón de pesca, cuando mi padre estaba de foguista, se sentaba en la entrada de aire. Lo cual significaba más calor y aire escaso. Un día Severiano vio la jugada y le ordenó a mi papá que pusiera una de las herramientas de la caldera al fuego. Se trataba de un hierro largo con una especié de espátula en la punta, usado para limpiar los tubos de humo. Con ese implemento al rojo vivo en sus manos, Severiano lo metió por la ventana. Ya imaginarán el resultado, aquel muchacho, nunca más volvió a sentarse allí.

Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, compartiendo las historias que me van brotando de la memoria. Dejando caer a los cuatro vientos esas anécdotas, que forman parte de mi propia historia personal. Historias de seres anónimos, que no trascienden más allá del ámbito familiar, pero que todos tenemos y van determinando nuestra vida. Y si juntamos unas con otras, hacemos la historia universal.

A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!! Les deseo una buena tarde!!!!!

Un abrazo!!!!!