Es un espacio para compartir mi visión de la Felicidad y sus vínculos con todos los aspectos de la vida, el hogar, el amor, los afectos, el trabajo, la sociedad, la política, la educación, la economía, la ciencia, la empresa y más.
La Felicidad es una tarea individual y colectiva, requiere un esfuerzo constante de todos nosotros, se relaciona e influye en todo, es un elemento vital para tener un mundo mejor.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Felicidad desarraigo y ...


Hace muchos años, aún era un adolescente, un día en una reunión de amigos de la familia, mientras conversábamos unos cuantos jóvenes del grupo, mi padre que pasaba por allí, nos gritó a todos los del grupo “desarraigados”. En el momento no comprendí el motivo, más tarde hablando con él después que todos se fueron, le pregunté por ese tema; me respondió que hacía unos días en “El Diario Español” habían publicado un reportaje a uno de los participantes de esa reunión.
Busqué el ejemplar de ése periódico del que mi padre era suscriptor y leí la entrevista completa que le realizaron a ese joven emigrante gallego, también suscriptor del diario. En sus respuestas a una serie de preguntas del periodista, José Manuel manifestaba que los hijos de emigrantes en general y en particular de los españoles éramos todos unos “desarraigados” y explicaba que era así pues la sociedad del país de acogida nos consideraba gallegos y por otra parte en España nos consideraban sudamericanos.
Y eso era así, sigue siendo así y seguramente seguirá siendo así, yo en Uruguay y especialmente en mi barrio y para mis amigos de infancia, seré siempre el gallego y donde vivo desde hace ya más de doce años seguiré siendo el uruguayo, el esposo de Rosa. En mi caso y desde siempre gracias a las enseñanzas y el ejemplo de mis padres seguiré siendo el gallego y el esposo de Rosa uruguayo, con alegría, ilusión, buena onda, felicidad y a mucha honra.
Se preguntarán a que viene todo esto del desarraigo, básicamente por los recientes acontecimientos de Manchester, pero también por lo que ha sucedido en Alemania, Francia, España y otros tantos países que muchas veces no son noticia. Y es que el desarraigo, la marginación social y económica, las distintas mal interpretaciones religiosas, las ansias de poder de algunos, en fin, sumado a que hoy en día la familia como elemento aglutinante de la sociedad se ha deteriorado, todo ello junto con otros elementos que se me pueden escapar, coadyuvan para toda la violencia que hoy vivimos.

Es cierto que los enfrentamientos, las guerras y otros tipos de formas de agresión forman parte de la historia del ser humano. Se escribe, se discute, se registra y estudia la historia, la sociedad, pero lamentablemente no aprendemos nada, finalmente tengo que aceptar que la historia es cíclica y cada pocas generaciones perdemos la memoria y volvemos a cometer los mismos errores.