Es un espacio para compartir mi visión de la Felicidad y sus vínculos con todos los aspectos de la vida, el hogar, el amor, los afectos, el trabajo, la sociedad, la política, la educación, la economía, la ciencia, la empresa y más.
La Felicidad es una tarea individual y colectiva, requiere un esfuerzo constante de todos nosotros, se relaciona e influye en todo, es un elemento vital para tener un mundo mejor.

viernes, 7 de agosto de 2020

Fuerza, perseverancia y talento

 

Muy buenos días, queremos ser, llegar, disfrutar y gozar las mieles del saber, el poder, la fama o el dinero, aunque pocas personas son capaces de llegar, solo un puñado cuenta con fuerza, perseverancia y talento. Y de ese puñado que logran su objetivo, muy pocos tienen el criterio y el valor de canalizar adecuadamente ese cúmulo de beneficios hacia otras metas más altas. Solo algunos privilegiados, tienen la capacidad de compartir, de hacer partícipes a su entorno cercano en esos logros personales.

Esos seres especiales, que han aprendido la importancia de ponerse manos a la obra con fuerza, ganas y actitud positiva. Gente con la valentía y el arrojo imprescindibles para lanzarse a cumplir sus objetivos, asumiendo que llegar a puerto implica errar el camino más de una vez. Personas que son capaces de caerse, levantarse y volver a comenzar, emprendedores que se sobreponen a las complicaciones, que buscan el modo de eludir y salvar los obstáculos del camino. Y además de todo ello, pueden generar alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza en ese proceso.

Seguramente todos conocemos a alguien así, sin pensar en esos nombres que abultan las listas de forbes, algún familiar, amigo o conocido, que tiene esas cualidades. Pero que por sobre todas esas cosas, es capaz de compartir sus logros materiales, los afectos y emociones positivas con quienes les rodean. Y no significa que nos deba obsequiar parte de los bienes obtenidos, solamente permitir que ese entorno cercano pueda acercarse a compartir gratos momentos. Instantes que nacen del contacto humano, despojados de egos, de vanidades y cimentados en las emociones positivas que nos acercan y aglutinan mas allá de lo material.

Y así voy yendo, compartiendo lo que voy encontrando por el camino, soltando a los cuatro vientos éste pregón cotidiano y manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz. Es lo que soy capaz de generar desde lo más profundo de mi ser, lo más auténticamente mío y sobre lo que puedo disponer sin pedir permiso a nadie.

A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!!! A vivir sin agobios!!!!!

Les mando un abrazo!!!!!

jueves, 6 de agosto de 2020

Vigilar lo que dejamos al pasar


Muy buenos días, a diario, nos encontramos diferentes cosas y situaciones en el trayecto, unas naturales, otras abandonadas por viajeros circunstanciales como nosotros, vigilar lo que dejamos al pasar. Una tarea que debemos incorporar a la larga lista de actividades cotidianas. Y una muy importante, tiene que ver con lo que compartimos, con lo que utilizamos a cada paso, de ese provecho obtenido, quedan restos que no deben ser dejados al azar. Es importante dejarlos en condiciones para que puedan ser aprovechados por alguien más, otros peregrinos circunstanciales que coincidan en pasar por allí. 
Lo menciono, pues abandonar restos, sin vigilar lo que dejamos al pasar, puede generar complicaciones para todos, los que vienen o van y quienes por distintas razones podemos volver a pasar por allí. Cada día, nos damos de frente con hechos o situaciones que nos han dejado ahí, y sin más, nos toca asumir soluciones para las que no estamos preparados. Bien por tener un plan de acción propio, bien por buscar otras cosas más estimulantes a lo largo del camino. Procurando generar alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza para un buen camino junto a los compañeros ocasionales.
Dejar ese testimonio de esfuerzo, de ganas y actitud positiva, por medio de esos afectos y emociones positivas compartidas a veces no es suficiente. Además esas mismas emociones, esas ganas, ese esfuerzo y esa actitud positiva, también las debemos compartir a través de la colaboración aportada en la solución de problemas creados por los restos abandonados. Desechos que dejan un rastro, que también nos brindan información, especialmente de las carencias de aquellos viajeros y nos ponen a pensar. A mí me hacen trabajar en la forma de dejar elementos útiles, que además de brindar un servicio específico, también dejen un mensaje alegre y esperanzador. 
Qué consideremos eso que no necesitamos para seguir adelante, como algo que pueda fructificar a partir de que alguien lo pueda volver a usar de un modo positivo y sin complicaciones. Y al mismo tiempo que sea ejemplo, que sea digno de ser imitado, que se contagie y propague a lo largo y a lo ancho del sendero.
Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, compartiendo estos pareceres en mi pregón cotidiano. 
A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!! A vivir y gozar el presente!!!!!

miércoles, 5 de agosto de 2020

Algo inaceptable




Muy buenos días, ayer al atardecer, sobre esos montes se veía una nube de humo, por fortuna los bomberos actuaron rápido, atentar sobre la gente que te rodea y la naturaleza, algo inaceptable. Paralelamente por esas horas nos enterábamos de esa gran explosión en Beirut. Accidentes, descuidos, exceso de confianza por parte de quienes manipulan combustibles y comburentes. El otro elemento que determina la reacción en cadena, es vital en el aire que respiramos, por lo tanto está por todas partes. 
En definitiva, sea por una cosa u otra, es claro que esas personas sufren alguna carencia mental, afectiva, emocional y espiritual, o todas juntas. Claramente se sienten atraídos de forma enfermiza, por el espectáculo mágico del fuego, que sumado al despliegue de los equipos de extinción terrestres y aéreos, seguramente les provoque un éxtasis sin parangón. Pierden la dimensión del daño creado, solo les vale ese placer momentáneo. Desconocen lo que significa sentir, compartir y generar alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.
Supongo que para ellos, ese espectáculo dantesco que crean, es lo máximo en materia de las sensaciones y emociones que les genera, todo ese despliegue infernal. No soy experto en la materia, pero supongo que debe ser muy difícil recuperar a esa gente y lograr corregir su tendencia incendiaria, algo inaceptable. De todos modos es buena cosa identificarlas, tarea compleja si las hay. Pare ello es muy importante el trabajo de búsqueda de información, así como la colaboración ciudadana. De alguna manera, si podemos aportar algún dato, por insignificante que pueda parecer, debemos hacerlo. Es nuestra responsabilidad, es la forma de cuidarnos y cuidar el ambiente que nos rodea.
Y reitero, colaborar con quien tiene la tarea de esclarecer los hechos, no significa ser un chivato, un delator, es lisa y llanamente cumplir con nuestra responsabilidad ciudadana. Es preservar nuestra integridad, la de nuestras familias, amigos y vecinos, es aportar un granito de arena en el cuidado del medio ambiente que nos rodea y del que depende nuestra supervivencia. Es compartir lo que sabemos, es aportar generosamente algo que puede ayudar al conjunto.
Y así voy yendo, compartiendo lo que pienso y siento, dejando a los cuatro vientos éste pregón cotidiano y manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz. 
A disfrutar el día!!!! A cuidarse y a cuidarnos!!!!!

martes, 4 de agosto de 2020

Satisfacción y regocijo, buena cosecha




Muy buenos días, todas esas actividades cotidianas, esa energía positiva bien dirigida, brinda frutos, como el Chicho por el jardín, o esa planta que regamos con cariño, satisfacción y regocijo, buena cosecha. De eso se trata la vida, simplemente, de trabajar duramente, de ponerse manos a la obra en sembrar lo que queremos cosechar. Y hacerlo con fuerza, ganas y actitud positiva, solo así obtendremos los frutos sanos y saludables que nos permitan continuar el camino.
También es cierto que mucho de ese esfuerzo, quedará ahí, pues por diferentes razones no tendremos el tiempo suficiente para su disfrute. De todos modos, lo hacemos, sembramos a cada paso por nuestra senda, es una forma de compartir, de dejar algo útil, algo que nos ayude a transmitir toda esa alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza que nos inspira a continuar con la tarea.
Frutos que esperamos otros puedan disfrutar en algún momento, cuando coincidan al pisar o tropezar con las mismas piedras que nosotros. Y que no solo será un alimento para el cuerpo, también llenará el alma, cuando sea menester. No siempre se trata de hambre de sólidos o líquidos, muchas veces llegamos cansados por otros aspectos que nos agotan espiritualmente. Ahí, en esos momentos es cuando nos reconforta sentir que esos frutos que nos llenaron de todo punto de vista, fueron sembrados por alguien que puso toda su energía positiva y una sonrisa cómplice en ello. 
Esa misma sonrisa que nos queda cuando nosotros mismos recogemos algún fruto de esos y luego dejamos nuestro aporte, nuestro legado para quien venga más tarde. Son frutos y emociones positivas que compartimos solamente porque dan satisfacción y regocijo, buena cosecha.
Y así voy yendo, sembrando y cosechando lo que necesito y me encuentro a lo largo del camino, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz.
A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!!!

lunes, 3 de agosto de 2020

Es la fuerza que nos libera




Muy buenos días, esa energía positiva que irradiamos y compartimos cada jornada, cumpliendo las tareas cotidianas con las que obtenemos lo básico para la vida, es la fuerza que nos libera. Y la generamos nosotros mismos, no necesitamos nada más, esa energía positiva liberadora, que nace desde lo más profundo de nuestra singularidad, no se le exige a nadie, ni nos la otorga nadie. Nosotros somos los artífices de nuestra libertad, de nuestro camino, que compartimos con muchas personas.
Esa gente, esos compañeros de viaje, ese entorno, va cambiando en función de las elecciones personales, en un ejercicio de libertad y respeto mutuo, que solo nosotros tenemos la capacidad de decidir y ejercer. Y desde ahí, construimos nuestros caminos, nuestras sendas, que se ven condicionadas por el respeto a la libertad de quienes caminan a nuestro lado. Personas que con fuerza, ganas y actitud positiva, cumplen sus objetivos poniéndose manos a la obra en lo que sea menester para obtener honesta y dignamente esos elementos básicos para seguir adelante. Con esos mismos elementos y esa misma energía positiva generan alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.
Así, con esos sentimientos y emociones positivas creados y compartidos, se vuelve a iniciar todo el sistema. Un círculo virtuoso que no para nunca, que solo nosotros podemos decidir cuándo, cómo y donde activar, siempre que ello no resulte en un perjuicio para ese entono cercano. Así es como me enseñaron a ejercer mi libertad, a confiar en ese entorno que maneja las mismas enseñanzas, los mismos valores y es capaz de generar e irradiar esa energía positiva, que es la fuerza que nos libera.
Y así voy yendo, concentrado en generar, disfrutar y compartir esa energía positiva en éste pregón cotidiano. Manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, sin claudicar ante ninguna tormenta.
A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!!

domingo, 2 de agosto de 2020

Son quienes mueven el mundo




Hola, muy buenos días, de esa élite de seres comunes y luminosos que le sonríen a la vida por el simple hecho de despertar y tener otra oportunidad, nos nutrimos todos, son quienes mueven el mundo. De ese familiar, ese amigo o vecino, de quien nos atiende en el mercado o quién comparte nuestras actividades cotidianas, en cualquiera de esas personas puede estar ese nodo, esa emisora de energía positiva. Una fuerza que todo lo llena, que nos empuja sin quererlo a encender nuestro motor interior, que nos lleva a ponernos manos a la obra en lo que surja.
Es lo que impulsa y hace aflorar nuestras fuerzas, ganas y actitud positiva en todo su esplendor y al mismo tiempo nos ayuda a ser conscientes de la importancia del compartir y hacer partícipes a nuestro entorno. A dejar fluir nuestra propia energía positiva y transformarnos en un nuevo foco de emisión de esa energía positiva vital. Ser capaces de rodearnos de ese tipo de personas, que nos inducen a generar toda esa alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza, es una gran cualidad.
Esa misma cualidad, que nos lleva a crear una buena familia, a rodearnos de buenos amigos, a buscar esa actividad laboral que nos llene y permita mantenernos dignamente. Es algo que en oportunidades confundimos con otro tipo de cosas y que nos conducen a tomar decisiones erróneas. Y nos conducen por caminos poco gratos, alejados de nuestro camino natural, ese que llevamos insertado en nuestros genes y que en algún momento de nuestra vida, emitirá esa luz que nos muestra el trayecto correcto.
No se trata de hacer una distinción entre el bien y el mal, simplemente algunas veces escogemos de tal modo que sentimos que la mochila es muy pesada, que nos enllentece, que nos limita y no nos permite expresar todo lo que sentimos de la forma más adecuada. Nos sentimos maniatados, incapaces de hacer aflorar y de compartir nuestras más profundas emociones positivas. 
Y así voy yendo, sacándome de encima esos excesos de peso que no me ayudan en mi tránsito vital, intentando imitar a esos seres, que son quienes mueven el mundo, manteniendo de esa forma el rumbo fijo hacia mi ser feliz.
A disfrutar el día!!!! A seguir cuidándose!!!!! A vivir el fin de semana!!!!!

sábado, 1 de agosto de 2020

Esa élite de seres luminosos




Muy buenos días, esa marea incontenible, que arrasa y crea las bases del renacer cotidiano, se nutre de nuestra singular energía vital positiva, que nos integra en esa élite de seres luminosos. Sí, cada uno de nosotros, los que nos levantamos cada jornada para ponernos manos a la obra en nuestras actividades cotidianas. Nosotros que salimos a emprender esas escarpadas sendas con fuerza, ganas y actitud positiva, somos ese faro que muestra el camino. 
Esos que encaramos la vida con alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza, asumiendo que cada éxito, cada logro obtenido, es fruto de ese esfuerzo constante e incontenible. Conscientes que cada éxito obtenido, es consecuencia de caernos y levantarnos muchas mas veces, de tropezar con muchas piedras sembradas en el camino. Y con la certeza de que tener éxito, solo significa que tenemos que volver a comenzar, exige reiniciar el sistema sin dormirse en los laureles. Ese éxito es algo que ya pasó y nos brindó esa satisfacción puntual, en un pretérito instante de nuestra vida.
Más allá que los recuerdos son importantes por múltiples razones, lo cierto es que vivimos en el presente, el hoy, él ahora mismo es nuestra realidad. Por eso, debemos estar constantemente activando nuestro sistema interior generador de esa energía vital, esa fuerza que nos impulsa, que nos mueve a crear y compartir todas esas emociones positivas. Esas sensaciones y sentimientos positivos, son los cuantos de energía vital, esa carga viral benéfica que emitimos y transferimos a quienes nos rodean, iniciando esa epidemia de luz y felicidad tan necesaria. 
Dicha capacidad, es la que nos pone en esa élite de seres luminosos, generosos y honestos, verdaderos faros que muestran su camino con claridad y transparencia. Lo cual no significa que seamos poseedores de la verdad absoluta, simplemente compartimos nuestra forma de disfrutar el camino. 
Y así voy yendo, aprendiendo, compartiendo y manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz.
A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!!!