Nuevamente en posición para dar el primer paso. Se supone que estamos preparados. Pero nadie lo está totalmente. Aunque esa energía, que revolotea en el interior, nos pone igualmente en funcionamiento. Hace aflorar y sentir, las ganas de vivir. Algo que siempre debemos manejar en primera persona, buscando constantemente esa motivación. La permanente encrucijada de muchas personas, la falta de objetivos, la soledad y tantas otras excusas que nos ponemos para quejarnos, para abandonarnos a la buena de dios.
lunes, 30 de noviembre de 2020
Las ganas de vivir
Nuevamente en posición para dar el primer paso. Se supone que estamos preparados. Pero nadie lo está totalmente. Aunque esa energía, que revolotea en el interior, nos pone igualmente en funcionamiento. Hace aflorar y sentir, las ganas de vivir. Algo que siempre debemos manejar en primera persona, buscando constantemente esa motivación. La permanente encrucijada de muchas personas, la falta de objetivos, la soledad y tantas otras excusas que nos ponemos para quejarnos, para abandonarnos a la buena de dios.
domingo, 29 de noviembre de 2020
A espantar los miedos
El clima, los miedos y todo lo que nos rodea, parece acorralarnos. Tenemos sensación de que a cada paso nos vamos ralentizando y paralizando. Percibimos menguada nuestra capacidad de seguir adelante. Nada más lejos, vamos a espantar los miedos. En el camino, así como encontramos cosas sanas y útiles, también tenemos otras que pueden resultar nocivas. Para ser honesto, la mayoría de esos elementos perniciosos, tienen que ver con las actividades de nosotros y de quienes nos rodean. Son fruto de las ansias de poder, la ambición desmedida, la codicia y especialmente por la falta de valores.
Y todos esos mensajes y elementos turbios, con doble intención, cargados de deshonestidad y falsas promesas, con que nos bombardean a toda hora, de una forma u otra, calan en nuestros huesos. Nos confunden y crean un ambiente cargado de miedo, insatisfacción y rencor. Produciendo esa sensación de estar acorralados, encerrados en nosotros mismos y sin perspectivas. Darnos cuenta de esa situación, es el primer paso para sacudirnos de encima esos elementos nocivos y dedicar un esfuerzo a espantar los miedos. Con ese mismo esfuerzo, nos impulsamos hacia adelante y esa inercia nos ayuda a generar alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.
Desde esa base de afectos y emociones positivas, es de donde extraemos la fuerza, las ganas y la actitud positiva para ponernos manos a la obra en las duras tareas que nos ocupan cada día. Tareas y actividades cotidianas, entre las que debemos incluir ese sacudón diario, que nos permite descargar ese lastre negativo que nos frena. Al hacerlo y despojarnos de eso, quedamos liberados, nos podemos dedicar a compartir con nuestro entorno cercano, todas las sensaciones y sentimientos positivos creados desde esa energía limpia.
Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, aprovechando y compartiendo todo lo bueno que me encuentro a lo largo del trayecto. Descartando lo nocivo e inútil para mi y para el entorno vital. Dejando volar a los cuatro vientos éste pregón cotidiano en el que de alguna forma transmito mi energía vital.
A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!!! Les deseo una buena noche!!!!!
sábado, 28 de noviembre de 2020
La vida atesorada y efímera
Expresar todo lo que llevamos dentro, todo lo que nos permite seguir adelante, de modo que ese entorno cercano pueda a su vez aprovecharlo de algún modo, es esencial para nosotros. Forma parte de liberar nuestra mente y nuestro espíritu. De dejar a lo largo del trayecto, todo lo que hacemos aflorar por nuestros propios medios. Pues son cosas que podemos volver a crear, tenemos activados los mecanismos y sabemos como encender esos motores interiores. Es nuestro mejor y más auténtico aporte, la alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza que somos capaces de generar.
Claro que de vez en cuando, también debemos descargar nuestras mochilas de otros elementos que nos resultan nocivos. Cargas que nos resultan demasiado pesadas y que no aportan nada más que palos en la rueda. Esas, es necesario dejarlas por el camino, pero en los sitios especialmente preparados para digerirlos y descomponerlos. No deben quedar en cualquier parte, ni al alcance de quien no es capaz de procesar adecuadamente esos elementos.
Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, compartiendo lo que me encuentro y genero en el trayecto. Disfrutando y gozando la vida sin guardarme nada, todo pasa demasiado rápido, no necesitamos ahorrarnos ningún minuto. La vida que atesoramos, tiene una duración efímera, vamos a aprovecharla como corresponde.
A disfrutar el día!!!! A seguir cuidándose!!!!! Les deseo una buena noche!!!!!
viernes, 27 de noviembre de 2020
Éxito, es encender la vida
Cultivar y cuidar con esmero, todo aquello que nos aporta algo, a la hora de inyectar energía a nuestro trayecto vital. Identificar y pulsar los comandos adecuados. Tareas básicas para reiniciar el sistema. Éxito, es encender la vida. Y todo eso, es nuestra responsabilidad. Depende de lo aplicados y capaces que seamos para ponernos manos a la obra con fuerza, ganas y actitud positiva. Nadie más lo podrá hacer por nosotros, hay que convencerse. Seguramente, si pedimos auxilio, alguien de nuestro entorno cercano nos dará su apoyo, su comprensión y eventualmente nos dará esa patada en el culo que necesitamos. De ahí en más, somos nosotros quienes tenemos que asumir la dirección de nuestra vida.
Por ahí, podremos encontrar maravillosos libros, o mensajes estimulantes y motivadores. Elementos muy útiles a la hora de darnos un empujón. El asunto, radica en hacer ese primer movimiento, dar ese primer paso tan importante. Imprimir de inercia a nuestra masa corporal y tomar conciencia de que ese motor lo tenemos que mantener en funcionamiento nosotros mismos. Debemos proveernos de todo lo necesario para seguir adelante y poder aprovechar las oportunidades que surjan. El éxito, es encender la vida, crear alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.
A partir de poner en funcionamiento todos esos mecanismos internos, con los que generamos todos esos afectos y emociones positivas, estaremos en condiciones de compartirlas con quienes nos rodean. De ser capaces a su vez de ayudar a quienes están en nuestro círculo, de aprender a ser cada día un poco mejores como personas. Podremos disfrutar de esa paz interior, esa fuerza creadora, que impulsa todas nuestras iniciativas y proyectos de vida.
Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, disfrutando y compartiendo la paz interior que soy capaz de generar. Mostrando que el éxito, es encender la vida. Por eso, suelto a los cuatro vientos éste pregón cotidiano.
A disfrutar el día!!!!! A disfrutar la vida!!!!! A seguir cuidándose!!!! Les deseo una buena tarde!!!!!
jueves, 26 de noviembre de 2020
Un cambio continuo
Somos seres únicos que cada día retomamos la marcha con fuerza, ganas y actitud positiva. Salimos con una sonrisa, ilusionados por las sorpresas del trayecto. Esas que hacen nuestro tránsito más interesante y un cambio continuo. Solo se trata de ejercer nuestra singularidad, sin molestar a nadie, siendo responsables de nuestros actos. Y en ese ejercicio personal, de algún modo, sacar a relucir los valores, los afectos y emociones positivas. Compartiendo nuestras vivencias con quienes nos rodean, mostrando sin tapujos nuestro camino cotidiano y la forma que tenemos de encarar la vida.
Se trata de ser ejemplo, de dar a conocer nuestra forma de ver lo que sucede a nuestro alrededor. Indicar nuestro punto de vista, sin pretender convencer a nadie. Cada persona, debe ser responsable por el camino elegido y asumir sus consecuencias. Lo cual, no quita que esas mismas personas, al actuar, están también mostrando el camino elegido y su forma de encauzarse por la vida. Todos, de diferentes maneras, estamos en el escaparate, somos ejemplo y por ello, insisto de forma constante con la importancia de ser cada día mejores. Con la trascendencia de compartir todo lo aprendido. Especialmente la forma de generar alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.
Mi insistencia viene por distintos motivos, pero en especial, por el hecho de que estamos en un mundo donde todo es una transacción comercial. Y considero que hay cosas, con las cuales no se debe jugar al mercadeo. Si bien, el comercio es algo con arraigo ancestral y forma parte de nuestra cultura, de nuestra forma de vida. De hecho, hemos aprendido que nuestro bienestar depende de nuestro esfuerzo, del empeño que pongamos en nuestro trabajo. En fin, y si estoy de acuerdo, sin embargo, también creo que hay cosas que podemos compartir para mejorar ese bienestar personal y colectivo. Cosas que no debemos incluir en nuestras transacciones. Los sentimientos, los afectos y emociones positivas son para compartir siempre.
Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, compartiendo todo lo que siento y pienso, todo lo que se me ocurre a lo largo del trayecto, un cambio continuo. Ahí va mi pregón cotidiano, con la carga de hoy y sin filtro.
A disfrutar el día!!!!!! A seguir cuidándose!!!! Les deseo una buena tarde!!!!!!
miércoles, 25 de noviembre de 2020
Nuestro renacer cotidiano
Cada jornada, experimentamos cambios. Son parte de la transformación constante a la que estamos sometidos. Desde los sueños y las más íntimas aspiraciones, hasta lo aprendido cada día. Todo eso, forma parte de nuestro renacer cotidiano. En esos procesos, somos protagonistas de los nuestros y testigos de los cambios que experimentan quienes nos rodean. Y nos sorprendemos con los resultados. Sin importar su carácter, tanto los aciertos como los errores, aportan algo positivo. Y todos nos conducen por esa senda de transformación constante, con altos y bajos hacia el destino común.
Y todos esos cambios, que se van produciendo paralelamente a los de quienes tenemos alrededor, muchas veces se tocan unos con otros. De esa interacción, surgen situaciones límite, ideas, proyectos, emprendimientos que cuajan en empresas increíbles. En ese movimiento perpetuo, hay cosas que van caducando, otras floreciendo y así sucesivamente. Ahí, radica la importancia de nuestro renacer cotidiano y en otros procesos que desde lo más profundo de nuestro ser, nos activan. De ese modo, tocamos los mecanismos generadores de alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.
Así cerramos ese círculo virtuoso, creador de afectos y emociones positivas, que son elementos fundamentales para la inspiración y los sueños. Con lo que el sistema se retroalimenta, se recarga de energía positiva para continuar indefinidamente. Por tanto, todo radica en nuestra fuerza, ganas y actitud positiva para ponernos manos a la obra, al servicio de nuestras más íntimas aspiraciones y sueños. En nosotros tenemos todo lo necesario para ese renacer cotidiano. Somos el principio y el fin, que solo llegará cuando tomemos la decisión de no volver a tocar los comandos que activan nuestro motor interior.
Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, decidiendo forzar mi renacer cotidiano con una sonrisa. Es un esfuerzo constante por asumir la responsabilidad y el desafío de aprovechar cada oportunidad. Para hacer las cosas cada vez mejor y compartir esa sensación de bienestar que se genera al intentarlo.
A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!!! Les deseo una buena noche!!!!!
martes, 24 de noviembre de 2020
Un paso es único y memorable
Al descubrir nuestra verdadera misión, abrimos una puerta hacia la realización personal. Salimos del cascarón, a vivir plenamente cada actividad, a enfocarnos en la empresa. Aprovechar cada oportunidad, sentir que un paso es único y memorable. Ahí radica la verdadera misión, esa es la gran empresa que cada persona debe acometer cada día. Vivir a plenitud cada instante, sentir que nuestra realización personal, es básica para nuestra felicidad y la de quienes nos rodean. Sentirnos a gusto con nosotros mismos, una prioridad que define el verdadero bienestar personal. A partir de eso, mostraremos el camino.
Y por más que parezca siempre el mismo sendero, que todos vamos por el mismo lugar, en realidad, cada persona aplica sus variantes. Cada ser tiene la capacidad de sentir que un paso es único y memorable, aunque la sensación general sea de rutina y monotonía. Ahí radica la importancia del ejemplo, de mostrar lo que hacemos, de compartir nuestras vivencias. Es la mejor forma de dar a conocer, la forma de descubrir nuestra íntima misión, la que justifica nuestra presencia y continuidad. Generar y compartir alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.
Es claro que para poder encender y poner en marcha esa maquinaria interior, esas funciones creadoras de afectos y emociones positivas, se requiere de otros elementos. Debemos procurar el alimento que sostenga nuestro físico y nos permita desde esas necesidades básicas satisfechas, hacer aflorar esas sensaciones y sentimientos que alimentan el alma. Y que al compartir, también estimulan a quienes nos rodean para continuar esa cadena de felicidad. Hacer sentir que un paso es único y memorable, es la base de todo, es lo que nos transforma y motiva cada día. Es el germen del liderazgo, del buen hacer y de los valores que nos ayudan a sostenernos con dignidad.
Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, sintiendo y recordando cada paso, cada pequeño detalle que me voy encontrando a lo largo del trayecto. Eso es lo que comparto cada día, eso es lo que pretendo que contenga éste pregón cotidiano. Es lo que humildemente tengo para mostrar.
A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!!! Les deseo una hermosa jornada!!!!!






