Es un espacio para compartir mi visión de la Felicidad y sus vínculos con todos los aspectos de la vida, el hogar, el amor, los afectos, el trabajo, la sociedad, la política, la educación, la economía, la ciencia, la empresa y más.
La Felicidad es una tarea individual y colectiva, requiere un esfuerzo constante de todos nosotros, se relaciona e influye en todo, es un elemento vital para tener un mundo mejor.

martes, 14 de julio de 2020

Compartir es mejor



Muy buenos días, más allá de nuestra singularidad, de esos momentos de soledad, mientras nos lamemos las heridas y decidimos por dónde seguir, al final, compartir es mejor. Y lo es, no solo por la fuerza que se logra en conjunto, sino también por el hecho de que nadie es totalmente autosuficiente. Todos como seres singulares, tenemos algo valioso que aportar a quienes nos rodean, talentos o capacidades útiles para nosotros y nuestro entorno cercano. Es nuestro aporte, es lo que nos da derecho a formar parte y a ser beneficiados con los talentos y aportes de los demás. 
Aún existen más elementos que avalan y sostienen la idea de que compartir es mejor y a su vez nos confirma como criaturas sociables. Algo tan aparentemente etéreo y volátil como ser parte, estar integrado a una familia, un grupo, un clan, una tribu, una sociedad organizada, es uno de esos sentimientos que nos consolidan como seres útiles. Un valor, que no se mide únicamente por el aporte material, hay otras formas de sumar y agregar algo sustancial a ese grupo que integramos. Y tiene que ver con la alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza que generamos y compartimos.
Elementos fundamentales y básicos para la cohesión y el buen funcionamiento de toda familia, grupo, clan, tribu, asociación o empresa. Son sensaciones, sentimientos y emociones positivas, que junto a nuestra capacidad de ponernos manos a la obra con fuerza, ganas y actitud positiva, integran el conjunto de cualidades destacadas para el liderazgo. A lo cual, podemos sumar, dignidad, honestidad, ecuanimidad y algún otro atributo más, sin llegar a los cien atributos divinos, la perfección tampoco es sana. Siempre debe existir un balance proporcionado entre orden y caos que nos mantenga alerta.
Es de lo que se trata éste pregón cotidiano, de la importancia que tiene para todos ser capaces de compartir el talento, los afectos y emociones positivas que somos capaces de hacer aflorar. Son cosas auténticamente creadas en nuestro fuero interno y no tenemos que pedir permiso a nadie, una decisión y elección nuestra. Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, convencido de que compartir es mejor para todos. 
A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!!! A vivir a tope y a ser feliz!!!!!

lunes, 13 de julio de 2020

Del dicho al hecho




Muy buenos días, las cosas se ponen en su lugar, las malas prácticas acumuladas que van pesando en la mochila, el mal ejemplo sistemático y el tiempo, surten efecto ante el trecho que va del dicho al hecho. Y los viejos refranes mantienen su vigencia, ni conceptos, ni elaboradas teorías sociológicas modernas serán capaces de vencer la lógica del ejemplo cotidiano. Nada podrá superar la capacidad de hacerse cargo y ponerse manos a la obra en generar los instrumentos que nos permitan lograr las cosas básicas de la vida.  Cumplir los compromisos asumidos, honrar la palabra, es algo poco practicado hoy en día, la inmediatez, las ansias insanas, la avaricia, la codicia y el egoísmo campan a sus anchas en casi todos los estamentos y niveles socio-económicos. Esa parte de la libertad mal entendida, esos conceptos retorcidos para consumar fines espurios, que se difunden por todos los medios posibles, son un reflejo de la sociedad que tenemos. Y no debemos dejarnos engañar, ni hacernos trampas al solitario, lo que está mal, está mal y no debemos justificarlo de ninguna manera. Esa actitud poco edificante, además actúa en contra de la creación de alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.
Esos elementos, esas bases de nuestros sentimientos, afectos y emociones positivas, es posible generarlos a partir de una conciencia honesta y limpia, de un espíritu y un alma pura. Puede parecer algo ingenuo, algo pueril. Es posible, aunque lo será solamente para quienes aún no han desarrollado sus capacidades afectivas a un nivel positivo. O en quienes están sumidos en ese fango pegajoso y mentiroso que todo lo ensucia, desde un inocente engaño, hasta los grandes escándalos, todo es corrupción. Claro que todos cometemos errores, algunas veces nos equivocamos, pero sí somos capaces de tomar conciencia y corregir la falta, eso habla  bien de nosotros.
El problema radica en la incapacidad de asumir nuestros errores, es esa soberbia que nos hace creer omnipotentes, los únicos iluminados capaces de darnos cuenta, y eso la plebe debe pagarlo de alguna forma. Una de ellas es ser permisivos con algunos excesos, por parte de esos iluminados de turno, claramente no se puede permitir y evidentemente cuando del dicho al hecho hay un buen trecho, se debe sancionar con los máximos castigos legales. 
Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, errando, corrigiendo y compartiendo mi esfuerzo, mis ganas, mi actitud positiva y todos esos afectos y emociones positivas que soy capaz de hacer aflorar.
A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!! A vivir a tope!!!!! Y a ser ejemplar!!!!!

domingo, 12 de julio de 2020

Lo dejamos para después




Hola, muy buenos días, y no aprendemos, y hemos tenido oportunidades, y nos hundimos en la ignorancia, la avaricia, la codicia, el egoísmo, vamos postergando lo esencial, lo dejamos para después. Nos distraemos en temas espurios, banales, que no aportan nada verdaderamente útil a nuestras vidas, aunque sí nos sumergen en conceptos con los cuales nos convencen para continuar por ese camino. Así justificamos esa postergación de las cosas realmente importantes, las que son trascendentes para cada persona.
Todos los días, a todas horas, somos sometidos a un exceso de datos, de chismes, de falsedades y algunas pocas, que ayudan a mejorar nuestra vida. Éstas últimas, están totalmente eclipsadas por las otras, sostenidas con fuerza por toda una estructura muy bien montada a los efectos. Son de algún modo las ventajas de ésta tecnología, que también me permite compartir éste pregón cotidiano en ese inmenso enjambre de datos e información. En mi ignorancia global, solo busco mostrar que es posible generar alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.
Entre otros motivos, por el hecho de que esos sentimientos y emociones positivas, son básicos para superar cualquier crisis. Evidentemente, no alcanza solo con eso, hacen falta otros elementos también básicos que debemos procurarnos. Y otro aspecto a destacar de mi discurso cotidiano, es la importancia de nuestro accionar, lo determinante que resulta asumir que debemos ponernos manos a la obra y encarar el camino con fuerza, ganas y actitud positiva. Si nos damos cuenta de esto, estaremos dando ese primer paso para volver a tener el control de nuestra vida, de nuestro destino. Y ese destino, tiene un componente imprescindible, la felicidad en plan singular y al mismo tiempo compartida, por ello es necesario erradicar el concepto  "lo dejamos para después". 
La costumbre de postergar, es una de esas trampas al solitario, es patear la pelota para adelante y en definitiva un modo de ponernos palos en la rueda. Parece que no nos alcanza con los obstáculos que naturalmente nos plantea el camino. Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, despejando mi camino, cuidando de no entorpecer a nadie con ello. Compartiendo todo lo que siento, todas esas emociones positiva que soy capaz de hacer aflorar. 
A disfrutar el día!!!!! A disfrutar el finde!!!! A cuidarse mucho y a compartir!!!!

sábado, 11 de julio de 2020

Donde comienza mi historia




Muy buenos días, la mar, los puertos, los barcos, forman parte de mi historia, de mis raíces familiares y en ésta ría de Noia-Muros, especialmente en Porto do Son, es donde comienza mi historia. Allí, en ese entorno tan hermoso, tan marinero, tan lleno de huellas de otros tiempos, dejadas por nuestros ancestros celtas. Gentes vinculadas a la tierra, a la mar y a los frutos que de esos ámbitos podían obtener, por su propio esfuerzo, por las ganas y la actitud necesaria para cubrir las necesidades básicas de su familia y de su clan. Pues de allí surge mi mezcla genética, de ese ayuntamiento, de Orellán-Baroña y del mismo pueblo.
Es una de esas historias gestadas en las peripecias de aquellos años convulsos, donde las crisis eran fruto de cueles guerras fratricidas. Tiempos en los que esas necesidades básicas insatisfechas, obligaban a buscar por todos los medios el sustento familiar. En la mayoría de esos pueblos y aldeas pequeñas, para muchos la emigración suponía el camino. De las historias recopiladas de mis padres y sus amigos de aquella época, pude darme cuenta que más allá de esas carencias, de los sacrificios personales y otras tragedias familiares, nunca dejaron que les ganara el abatimiento. De las fuerzas de flaqueza, creaban alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.
Y con ello, se sobreponían a todos esos agobios que la vida les infligía, podían continuar el camino asumiendo el dolor del desarraigo, esa morriña que les sigue llenando el alma. Esa misma morriña que todos los emigrantes transmiten a sus hijos. En mi caso personal, significó que nuestros padres dejaran algo tan importante como su casa sin terminar, para que mis hermanas y yo aún muy pequeños, pudiéramos conocer a los abuelos aún vivos en aquel momento. 
Toda una experiencia personal aquel viaje en barco para llegar a éstos lares. Algo que tengo en mi memoria muy vívido y fresco desde hace casi 57 años, recuerdos del viaje desde Montevideo a Buenos Aires y de allí hasta Vigo. Recuerdos de abuela Felisa y abuelo José, de sus casas en Porto do Son y en Orellán, de mis tíos y primos, de calles y caminos empedrados, de mi salida a pescar con "O ansioso", y algo que aún hoy mantengo a flor de piel, aquella curiosidad pueril.
Así voy yendo, haciendo aflorar todo lo posible ese niño que todos llevamos dentro, de esa forma soy capaz de mantener el rumbo fijo hacia mi ser feliz. Una dura tarea que solo alguien con la capacidad afectiva y emocional de un niño puede hacer. Eso además de otros aspectos es lo que intento compartir en cada pregón cotidiano que escribo. 
A disfrutar el día!!!!! A cuidarse mucho!!!!! A disfrutar el finde!!!! A dejar actuar a ese niño interior!!!!

viernes, 10 de julio de 2020

Los cimientos de la felicidad




Muy buenos días, lo cotidiano, la base de nuestra existencia, requiere un esfuerzo sostenido, constante, entre otros motivos porque son esenciales para la vida y porque son los cimientos de la felicidad. Las actividades diarias que cada persona desarrolla, desde las que parecen triviales hasta aquellas de apariencia compleja, forman ese conjunto de tareas imprescindibles para cubrir nuestras necesidades básicas de la jornada. Algo que no se reduce a nosotros solamente, también debemos incluir a la familia, a los amigos y a todo ese entorno cercano con el que nos vinculamos por diferentes temas y actividades. 
En el trabajo, donde pasamos buena parte de nuestra vida, junto a los compañeros de tareas, los proveedores, los clientes, desarrollamos toda una serie de actividades en las que debemos aplicarnos con fuerza, ganas y actitud positiva. En la misma medida que lo hacemos para nosotros, nuestra familia y amigos, entre otros motivos, porque el éxito del equipo depende del buen hacer y del liderazgo que cada integrante aporte al conjunto. La alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza generadas y aplicadas en ese esfuerzo colectivo, seguramente rendirán buenos frutos.
Todos esos sentimientos y emociones positivas generados y volcados en cada una de nuestras actividades cotidianas, son la base, son los cimientos de la felicidad. La nuestra y de todo ese círculo de personas que nos rodean cada día. Supongo que casi nadie se pone a pensar en la cantidad de contactos que realizan cada jornada. Son muchos y todos ellos requieren de ese cuidado, de ese mimo, de todo ese caudal de emociones positivas que somos capaces de hacer aflorar. Con todo esto, sigo reafirmando la importancia de aprender la forma de activarnos, de poner a funcionar esa máquina interior capaz de generar todos esos sentimientos y emociones positivas.
Y así voy yendo, manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, compartiendo éste pregón cotidiano con mi entono cercano. Estimulando y motivando ese aprendizaje constante, a conocer cuales son esos botones que nos ponen en modo generador de los cimientos de la felicidad.
A disfrutar el día!!!!! A seguir cuidándose!!!!!

jueves, 9 de julio de 2020

Ser en otra dimensión



Hola, muy buenos días, y la vida sigue su curso, quedan los recuerdos de quienes ya no están, un cúmulo de vivencias marcadas a fuego en nuestra memoria, fuente del ser en otra dimensión. Todos esos familiares y amigos queridos que dejaron su ser físico, aquellos que de alguna forma influyeron en nosotros positivamente, siguen siendo en nuestra red de recuerdos. Continúan presentes y reviven cada vez que recordamos una anécdota, un dicho, o cada vez que hacemos algo en lo que ellos han influido.
Y en esos momentos, cuando rememoramos esos instantes precisos, cuando se nos forma aquella imagen casi en vivo, cuando hasta escuchamos las palabras, los brindis y las risas, de alguna forma hacemos realidad a ese ser en otra dimensión. Lo revivimos en cada recuerdo, le damos continuidad a su existencia y si además hacemos gala de su ejemplo y enseñanzas extendidas en nuestros actos cotidianos, será como tenerlos nuevamente a nuestro lado. Serán más allá de la pena, una fuente inagotable de alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.
Serán además un constante recordatorio para todos nosotros, de la importancia de disfrutar y ser feliz como algo primordial en el diario vivir. Es que algunas veces nos olvidamos, nos perdemos en calenturas, en cosas banales y sin ningún sentido, que nos inundan, nos pasan por encima sin dejar nada bueno. Son cosas que no aportan ningún beneficio, ni ayudan a incrementar nuestro caudal de afectos y emociones positivas, la cuenta corriente más importante de todas.
Por todo eso y alguna otras cosas más, es que sigo manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz, incrementando esa cuenta corriente de afecto y emociones positivas compartidas. Y así voy yendo, lanzando a los cuatro vientos mi pregón cotidiano, intentando llamar la atención sobre la importancia del ser feliz que cada uno pueda forjarse.
A disfrutar el día!!!!! A cuidarse mucho!!!!! A generar felicidad para compartir!!!!!

miércoles, 8 de julio de 2020

Esa red de recuerdos




Muy buenos días, las huellas que acumulamos en el alma, rastros de encuentros y desencuentros, es historia personal tejida de finas hebras hiladas con instantes, que crean esa red de recuerdos. En esos pequeños y efímeros fragmentos temporales, es donde tienen lugar esos eventos que nos marcan de tan diversas formas. Los que siempre aparecen en nuestra memoria son en general los que nos dejaron un buen sabor en boca, o aquellos tragos más amargos. Luego, hay toda una serie de recuerdos que incorporamos a nuestra vida cotidiana, esos aparentemente intrascendentes, son los aprendizajes de la vida.
Todos tienen valor y los tenemos presentes por algo, por una parte unos significan haber aprovechado una situación, para aprender y por eso los incorporamos en nuestro diario vivir. Los más amargos, además de una enseñanza, nos aporta la experiencia de un sentimiento que no queremos repetir. Y esos que nos dejan un dulce sabor en boca, nos muestran el mejor de los caminos posibles. El de las efímeras experiencias cargadas de alegría, ilusión, buena onda, optimismo, solidaridad, felicidad, amor y esperanza.
En todos los casos, encontramos un factor común, la indiscutible presencia del factor emocional, los afectos, las sensaciones y sentimientos ejerciendo su constante influencia en todo lo que hacemos. Así podemos darnos cuenta de su importancia, de lo vital y trascendente para cada persona. Ahí tenemos la prueba irrefutable de que cada cosa que hacemos, cada palabra que decimos o escuchamos tiene una carga intrínseca que va más allá del simple enunciado o acción. Denotando ademas la decisiva importancia de nuestra iniciativa, de la fuerza, las ganas y la actitud que adoptemos al momento de ponernos manos a la obra en la creación de nuestros afectos y emociones positivas.
Así voy yendo, disfrutando del camino y más allá de tropiezos, o circunstancias adversas, sigo manteniendo el rumbo fijo hacia mi ser feliz. Disfrutando al mismo tiempo que comparto mi pregón cotidiano y esa red de recuerdos personales con mi entorno cercano.
A disfrutar el día!!!!! A cuidarse mucho!!!!!! A vivir a tope!!!!!!